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not nuevos aditivosLas investigadoras María Angélica Fellenberg, Mariel Farfán y Francisca Bronfman, de las escuelas de Agronomía e Ingeniería Forestal, Ingeniería y Ciencias Biológicas UC, respectivamente, lideran cinco de los 12 proyectos activos del consorcio tecnológico IFAN, programa cofinanciado por Corfo, que impulsa la creación de innovadores productos alimenticios a través del trabajo en conjunto entre la industria y la academia.


Aceites y bebidas gaseosas hechas con algas, harina de camote y un endulzante de suero de leche, son algunos de los innovadores productos que se están trabajando en los laboratorios de la Universidad Católica, como parte de los proyectos del Consorcio IFAN, que lideran las investigadoras de las Escuelas de Agronomía e Ingeniería Forestal, Ingeniería y Ciencias Biológicas UC, María Angélica Fellenberg, Mariel Farfán y Francisca Bronfman, respectivamente.

IFAN, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Economía y CORFO, busca el trabajo en conjunto entre la industria de alimentos (Granotec Chile, Gelymar, Chile Botanics y Biotecnos) y la academia (Pontificia Universidad Católica, Universidad Andrés Bello, Universidad de los Andes e Inacap), a través de la puesta en marcha de 15 proyectos, de los cuales cinco son ejecutados por investigadores de la Universidad Católica.

"Los proyectos UC apuntan a desarrollar un endulzante natural, ingredientes gourmet a base de algas, harina funcional de camotes, y otros dos proyectos apuntan a crear ingredientes bioactivos, uno a partir de algas y otro a partir de suero lácteo. Éstos dos últimos buscan agregar a los alimentos ciertas capacidades y funcionalidades, antihipertensivas y anticancerígenas", comentó Angélica Fellenberg, quien es la directora de esta iniciativa desde la UC.

Bebida hecha con algas

En el laboratorio de la Unidad de Ingeniería Gastronómica de la Escuela de Ingeniería UC, investigadores junto a dos chefs investigadores formados en el Basque Culinary Center, están creando una serie de productos hechos a partir de algas chilenas. Para ello han evaluado más de diez algas chilenas como luche, cochayuyo, lechuga de mar, y otras algas rojas y pardas, y que son parte del proyecto conocido como "Algas Gourmet".

Para su evaluación, las algas son sometidas a distintos procesos en que se controlan rigurosamente variables tales como temperatura, pH, y tiempo de proceso, con el fin de determinar el efecto que tienen estas distintas condiciones en el sabor y textura de las algas. "En las evaluaciones hemos identificado un sabor familiar que está en la salsa de soya, los quesos, tomates, champiñones y algas. Buscamos maximizar este sabor, potenciarlo y obtener ingredientes que puedan ser usados en la cocina y la industria", explicó Mariel Farfán, investigadora de Ingeniería UC.

Se trata del umami, sabor que también encontramos en el glutamato monosódico, aditivo que se encuentra en el mercado y se asocia a problemas de la salud como jaquecas o la "enfermedad de la comida china", en personas intolerantes a dicho compuesto."Nosotros esperamos obtener ingredientes con este increíble sabor umami -que es potenciador de otros sabores como dulce o salado- de origen natural, las algas, y que no tenga los problemas que se asocian al aditivo sintético", agregó la científica.

Otro de los productos llamativos de "Algas Gourmet" es una dulce bebida hecha con luche, la que se obtuvo a través de un proceso de fermentación. "Hay procesos que son más simples como los de deshidratación, y otros más complejos como la fermentación, que involucra más variables a controlar. En ese caso, degradas parcialmente carbohidratos y proteínas, y se puede aplicar a las algas para obtener distintos productos", explicó Rodrigo Orozco, chef gastronómico del Basque Culinary Center.

"La idea es llegar a la industria o al consumidor con estos ingredientes gourmet. Saber que las personas aplicarán este aditivo hecho con algas a una ensalada o plato dándole ciertas características que permitirán bajar ingredientes críticos, que son muy importantes para el tema de la salud pública", comentó María Angélica Fellenberg.

Cultivo de algas

Otro de los proyectos es el liderado por las investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, Francisca Bronfman, y Loretto Contreras, académica de la Universidad Andrés Bello, el que busca producir un aceite derivado de macroalgas chilenas para su incorporación a matrices alimentarias.

"Tenemos datos que estos aceites tienen propiedades benéficas para la salud, lo que estamos generando es un proceso de estandarización de este aceite analizando sus componentes, tratando de manejar cómo vamos a cultivar el alga y evaluando el modelo en enfermedades de alta prevalencia, para con evidencias, ver si estos aceites tienen efectos positivos para la salud", indicó Bronfman.

En este proyecto se trabaja con tres especies distintas de macroalgas chilenas, las que se extraen de praderas naturales y se estabilizan en las piscinas del CIMARG de la Universidad Andrés Bello. "Tenemos un protocolo de extracción, estabilización y procesamiento del alga para producir el aceite de manera de hacerlo siempre igual", agregó la científica UC.

Bronfman recalcó que no se busca que este aceite, con propiedades medicinales, sea utilizado como una fuente de alimento o energía. "Buscamos usarlo en mezclas con otros aceites o en matrices cremosas, como el yogur, mantequilla y mayonesa. Actualmente, analizamos modelos de enfermedades de alta prevalencia en adultos mayores, como son el infarto cerebral, el cáncer de próstata, el Alzheimer, entre otros, para probar los efectos en la salud que tienen estos productos", dijo.
Camote y residuos lácteos

De la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal surgen tres proyectos, dos tienen como materia prima suero lácteo y el otro es una harina de camote, que puede ser elaborada con distintos tipos de variedades chilenas.

"Los péptidos son pedacitos de proteínas con una secuencia de aminoácidos específica. En el proyecto de péptidos bioactivos, buscamos obtener estos péptidos de las proteínas del suero lácteo, con ciertas funcionalidades, para después agregarlos a una matriz de alimentos", explicó Fellenberg.

Los investigadores aún desconocen si el formato de estos péptidos será en polvo o se adaptará a distintas matrices alimentarias. "Se podría incorporar a un yogur o a una barrita de cereal. Es otra mirada de la alimentación, donde el alimento cumple una función que va más allá de alimentarte y nutrirte, sino que además genera ciertos efectos saludables en tu organismo", dijo la investigadora.

El otro proyecto relacionado con el suero de la leche busca obtener tagatosa, un endulzante natural, pero con muchas menos calorías que la azúcar. "El 50% del suero lácteo se aprovecha para alimentación animal y el otro 50% se desecha lo que es un problema para el medio ambiente. Usar suero lácteo como materia prima para producir ingredientes alimenticios es una revalorización de esta materia prima", agregó Fellenberg.

Finalmente, el único proyecto de IFAN-UC que ya concluyó su primera parte de investigación y se encuentra en etapas más cercanas al mercado, es el de la harina de camote, el cual fue desarrollado en conjunto con Biotecnos, y ya cumplió en un 100% con los objetivos planteados y permitió descubrir zonas para el cultivo de este producto que se desconocía que existían en Chile. "Ahora estamos trabajando en el tema de los proveedores, con más agricultores que se incorporen en el tema del cultivo, y por otro lado, trabajando con la industria para los compradores de esta harina", comentó la investigadora UC.

"El proyecto identificó algunas variedades de camote chileno. Se probó y se hicieron unos galletones, queques y sopas de buenas características. Lo positivo de estas harinas es que, además de agregarle color a las comidas, disminuye el valor del índice glicémico", concluyó Fellenberg.

Conoce más de las investigaciones alimenticias que desarrolla IFAN aquí.

INFORMACIÓN PERIODÍSTICA
María Belén Bravo, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

not Pablo Morales

El estudiante del programa de Doctorado en Ciencias de la Agricultura, Pablo Morales Tapia, defendió exitosamente su Tesis Doctoral “Use of biotechnological tools as support to domestications and breeding of Argylia radiata (L.) D. Don”, el día 4 de junio, en el Auditorio de Postgrado de la Facultad.

La Tesis fue dirigida por Gloria Montenegro y los profesores informantes fueron la Marina Gambardella, Ursula Steinfort y Rodrigo Barba.

Not Magister Ignacio SubiabreEl estudiante del Magíster en Sistemas de Producción Animal, Ignacio Subiabre Riveros, defendió exitosamente su Tesis denominada “Evaluación de estrategias de alimentación para la producción de carne de alta calidad con animales provenientes de lechería utilizando tres tipos diferentes de pradera.”, el día 31 de mayo. Los profesores de su Comisión fueron el Dr. Rafael Larraín, como profesor Guía y los Dres. Daniel Enriquez y Rodrigo Morales como profesores informantes

lab seguro1El Programa Laboratorio Seguro, actividad organizada por la Unidad de Ética y Seguridad de Investigación de la Vicerrectoría de Investigación, realizó la primera ceremonia de entrega de sellos y premiación para los laboratorios que cumplieron con los requisitos de prácticas de seguridad. Dos de los centros que recibieron el "Sello Laboratorio con prácticas seguras" forman parte de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal:

  • El Laboratorio de Restauración, Suelos y Metales, a cargo de la profesora Rosanna Ginocchio y el profesor Eduardo Arellano.
  • El Laboratorio de Genética Molecular, a cargo de las profesoras Juliana Vianna y Marina Gambardella.

El rector Ignacio Sánchez sostuvo que la seguridad y bioseguridad en la investigación es una materia de la cual hace diez años muy pocos hacían referencia dentro de las instituciones académicas que realizan investigación. "Hoy sabemos que constituye un pilar fundamental ya que no es posible realizar investigación de calidad si no es segura, el primer compromiso debe ser con la seguridad de nuestros investigadores y alumnos", dijo.

"Siguiendo el slogan del programa Contagia Seguridad esperamos que este año 2019 muchos más laboratorios se sumen, generando así un cambio profundo y permanente al interior de la comunidad universitaria que trabaja en laboratorios de investigación", agregó la autoridad.

Por su parte, el vicerrector de Investigación, Pedro Bouchon, entregó felicitaciones a todos los equipos de laboratorios que recibieron el sello. "Todos los avances y el interés demostrado en materias de seguridad y bioseguridad en los últimos años nos han dejado realmente impresionados", expresó.

"El compromiso con la implementación de prácticas seguras es también una forma de servir a una causa de valor que tiene un componente ético insoslayable, que es proteger la vida humana. Este concepto, que pareciera tan lógico, muchas veces se pierde dentro de nuestros laboratorios, ya que en las investigaciones olvidamos la exposición a diferentes peligros", recalcó el vicerrector.

Valentina Seguel, coordinadora del Programa Laboratorio Seguro, sostuvo que todos aquellos equipos de trabajo que son reconocidos en esta ceremonia cumplieron con la larga lista de chequeo, pudiendo implementar todas las prácticas requeridas. "Este sello será válido por un año, en donde se verificará que sigan manteniendo los estándares requeridos, por lo cual deben estar atentos, siempre reforzando las medidas de seguridad. Si consiguen revalidar este año su sello, entonces será válido por 3 años, período en el cual se seguirán realizando visitas y auditorias para mantener las buenas prácticas dentro del laboratorio", explicó Valentina.

El "Sello Laboratorio con prácticas seguras" certificará a los laboratorios que participaron de esta primera versión. No obstante, el objetivo principal del programa es un cambio profundo y permanente al interior de la comunidad universitaria que trabaja en laboratorios de investigación. En efecto, ya se puede postular a la segunda versión de este programa.

Fuente: Prensa UC

not PMG manzanoJuan Pablo Zoffoli, investigador de la Facultad de Agronomía e ingeniería Forestal, y subdirector del Programa de Mejoramiento Genético (PMG) del Manzano del Consorcio Tecnológico de la Fruta, fue parte de la jornada de degustación técnica. En la instancia se presentaron los avances que cuentan con 26 selecciones avanzadas de manzanas candidatas aconvertirse en variedades. De ellas, 5 son resistentes a Venturia, y 21 de alta calidad.

"Hasta hace 10 ó 15 años atrás, prácticamente todo el material era importado, y por lo mismo, estaba desarrollado para otras realidades productivas, y agroclimáticas. Por eso es muy importante lo que se está haciendo con estos programas, pues nos permiten tener un producto nacional, que responda a las características propias de las zonas de cultivo de Chile, y a las necesidades del sector productivo, pero a la vez responder también a la creciente competencia en los mercados internacionales", aseguró Pedro Bustos, Director Nacional de INIA durante la jornada de degustación técnica que se llevó a cabo este miércoles con organizaciones públicas y privadas. Además, agregó que "si logramos desarrollar fruta de alta calidad y que responda a lo que quieren los mercados, vamos a estar potenciando y protegiendo la agricultura chilena".

Ese es el objetivo que persigue el Programa de Mejoramiento Genético del Manzano, un proyecto del Consorcio Tecnológico de la Fruta de ASOEX, en el que participa Juan Pablo Zoffoli como su subdirector. El investigador y Director de Extensión de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal señaló que "este es un trabajo de hace bastantes años, desde que se pusieron los primeros híbridos en terreno. Lo clave en un programa como éste es la selección de buenos padres y hacer buenos cruzamientos, y que aquello se materialice en lo que estamos buscando. No dejar nada al azar, sino que ir hacia cruzamientos, con selecciones bien conocidas".

Respecto a los avances presentados en esta jornada, puntualizó que "Lo interesante de lo que se presentó hoy es que se ha materializado el concepto de calidad que estábamos buscando, junto a la industria. Pero, ¿Cuál es este concepto de calidad?, bueno que sea una fruta no sólo firme, sino que muestre textura de crocancia. Y a todo este aspecto de calidad se ha agregado el elemento de sustentabilidad, a través de buscar la resistencia a Venturia".

En términos de características de la fruta, Zoffoli precisó que "el nivel de cruzamientos que tiene este programa permite llegar a encontrar lo que se busca, pero a la vez también buscar la fruta que será recibida mejor en cada mercado".

Finalmente, remarcó: "Estas selecciones candidatas a variedad consideran calidad comercial óptima, según aspectos de crocancia, color, dulzor, acidez, consistencia, pos cosecha, entre otras, así como resistencia enfermedades, como Venturia, y una mejor adaptación al medio nacional, lo que contribuirá a que nuestra condición de liderazgo en fruticultura se mantenga y acreciente en las próximas generaciones".

En el mismo ámbito, Ronald Bown, Presidente del Consorcio Tecnológico de la Fruta, relevó el trabajo del Consorcio en beneficio de la competitividad del sector frutícola de exportación: "Lo que vimos hoy es el inicio del término de una etapa. En primer lugar hubo que buscar la genética que nos permitiera llegar a desarrollos que la industria requería, lo que también se ha hecho en otros programas de mejoramiento genético de este Consorcio, como es el caso de carozos, cerezas, uvas de mesa y frambuesas. Creo que es un hecho histórico tener hoy 26 selecciones avanzadas de manzanas, selecciones muy prometedoras, que nos pueden permitir competir mejor en los mercados internacionales. Además, contar con un grupo de ellas con la característica de resistencia a Venturia es aún mejor".

La jornada se llevó a cabo en INIA Quilamapu en Chillán, donde estas selecciones fueron evaluadas por parte de los participantes, integrados por el Intendente de la Región de Ñuble, Martín Arrau; el Director Nacional del INIA, Pedro Bustos; el Director Regional de INIA, Rodrigo Avilés; el Presidente del Consorcio Tecnológico de la Fruta y Presidente de ASOEX, Ronald Bown, además del gerente general de este mismo Consorcio, Sergio Maureira, y la coordinadora de la agrupación, Fernanda Álvarez, además de representantes de empresas socias del consorcio, que participan con especial interés en este PMG, productores y profesionales de INIA Quilamapu.

Fuente: Radio Agricultura

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